Historias: Despido injusto en Tacubaya - sangrons

Historias: Despido injusto en Tacubaya

Mi historia es breve, porque duré muy poquito como cajera de sanborns Tacubaya.

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El Gerente Binario

Yo entré antes de la pandemia y los cierres de tiendas

Me capacitaron como cajera del restaurante y hasta eso sí me enseñaron bien, me dijeron las reglas al derecho y al revés.

El caso es que ya estando ahí me di cuenta de cada cosa, las jefas de piso siempre andan de loquitas una por ejemplo de nombre Cristina que no me tragaba porque estoy joven y soy un desmadre, siempre andaba pegada al jefe de bar que se llama Sergio, la otra loqueaba con otro jefe de piso de nombre Mario, y yo a lo que iba.

El caso es que también me andaban ahí como que queriendo ligar el jefe de seguridad, que ya ni me acuerdo cómo se llama, está pelón, medio alto y se siente galán siempre anda de traje negro, yo nunca lo pelé porque ya se ve más viejo que el maestro roshi, el caso es que un día entré temprano, no me mandaron a desayunar porque se juntó la gente, y se me hizo fácil agarrar una paleta de chocolate y una cajita de gomas con chocolate y pagarlos en panadería.

Me regreso a mi caja y me estoy comiendo una goma cuando me ve el jefe de piso Mario me pide el ticket de lo que compré y de verdad no sé si entre el cambio o que paso se me calló, el caso es que hace que me revisen hasta arqueo en mi caja, le avisa al jefe de seguridad que me quería ligar y me mandan a que me den de baja, les traté de explicar que si pagué, pero no me dejaron buscar a mi compañera de panadería para que ella dijera que si lo había pagado, el caso es que me sacaron,

Ya aquí sentí super feo porque neta me mandó a vigilar con una de seguridad que tenía que estar detrás de mí para todo, ya solo le faltó ver que si estaba haciendo del baño, el caso es que igual a la salida casi me estaba aventando mis cosas en el andén y me sentí muy mal,

De verdad pagué las cosas, lo traté de arreglar pero se portaron muy ojetes, déjame decirte que igual las encargadas de parrilla son bien groseras, esas agarran comida que según no se debe agarrar y todo porque se dejaban hasta nalguear por los bodegueros, otros viejos libidinosos que andan viendo quién les afloja.

Si me puse triste porque fueron injustos pero después de verdad encontré algo mejor y no les recomiendo entrar ahí a menos que les guste que los hagan menos o les hagan pasar un mal rato como a mi.

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